Capítulo 13: Confesiones repentinas
EXT. CEMENTERIO – DÍA Federico es enterrado en medio de varios asistentes al sepelio, quienes visten de luto. Los sepultureros comienzan a bajar el ataúd. Carlos Manuel permanece serio, usando lentes de sol negros. Marcela, Guillermo y Cristina están justamente al lado del hombre. Marcela gimotea un poco. Guillermo la consuela, frotándole la espalda. Ulises está a lo lejos de allí, dentro de su auto, observando todo con discreción. Ulises: Lo lamento mucho, Fede. Yo no te quería hacer daño, no quería… Ulises siente que los ojos se le llenan de lágrimas, aunque con las manos en el volante, lo presiona fuerte y endurece el rostro. Ulises: (con rabia) En parte se lo merecía. Era un infeliz, un maldito, un narcisista de mierda que me usaba y se burlaba de mí a mis espaldas. Yo solo me defendí de él. Ulises ve que su celular, colocado en el asiento de copiloto, vibra con insistencia. Irene es quien llama, pero él desliza el dedo para ignorar las llamadas. Ulises: Ni siquiera para mi ma...